lunes, 8 de marzo de 2010

Sesión sobre la cocina en la Literatura infantil y juvenil



Sabores de una cocina muy poco dietética”

Tras una breve, muy breve presentación de Miguel, toma la palabra una simpatiquísima Teresa Durán y nos ofrece el mejor comienzo: un cuento sobre la manzana que centra la atención de muchos cuentos de la tradición oral pero siempre, desde Adán y Eva, como algo perverso (Blancanieves y los siete enanitos).

¿Qué ingredientes abundan más en los cuentos tradicionales?

-Harina: blanquea las pata del lobo en “Los siete cabritillos”.

-Nabos

-Coles, donde guarecerse hasta nacer (“Pulgarcito”).

-Habas/habichuelas/judías

-Lentejas (“Cenicienta”)

-Calabaza, de donde nacerá el primer violín (cuento tradicional)

-Peras.

-Naranjas.

-Melocotones.

-Frutos secos: almendras, nueces, avellanas.

-Miel (“Caperucita”).

-Queso: fábulas de zorros y cuervos.

-Muy poco pescado: porque hay pocas recopilaciones de cuentos populares de pueblos costeros.

-Carne: morcillas y caza (corzos, aves)

-Huevos ( “La gallina de los huevos de oro”)

-Sal

Estos alimentos son tan sencillos y cotidianos que nos permiten rastrear su origen popular, ayudan a conocer la dieta del pueblo y sirven para conocer la fecha de estos cuentos: son anteriores al descubrimiento de América, pues no se mencionan ni tomates ni patatas.

Los protagonistas de los “Cuentos Maravillosos” nos ofrecen ciertas costumbres gastronómicas: la antropofagia de los ogros, la comida repugnante de las brujas.

(En un momento, un alumno de pastelería entra en la sala y nos trae una bandeja de profiteroles de nata que acaban de preparar en la cocina adyacente. La bandeja circula por la sala para regocijo de los asistentes, aunque Teresa aún no puede probarlos para seguir hablando).

Aparecen otros personajes fabulosos y devoradores como los dragones o los monstruos marinos como la ballena (Jonás, Gepetto, Moby Dick).

También lobos que se deleitan con ovejas o zorros con gallinas. Pero las fábulas nos muestran también cómo los débiles se las ingenian para librarse de ser devorados.

Hay que atender a las lecciones que nos ofrecen los “Cuentos maravillosos”:

      1. Desconfiar de las mesas lujosas aparecidas en medio del bosque.

      2. Desconfíar de mesoneros y mesoneras, son poco de fiar.


COCINA DE AUTOR

PRIMEROS PLATOS


En 1816 podemos situar los orígenes de esta cocina en la Literatura infantil y juvenil: “El cascanueces y el rey de los ratones”. El primer plato que aparece es la sopa.

También es la sopa de pan el primer plato en “Oliver Twist” o la sopa de guisantes que acabará con la reina de las brujas de Roald Dahl.

SEGUNDOS PLATOS

Acostumbran a ser de carne. El pescado aparece poco, en “Robinson Crusoe”.

Hay que citar pavos, pollos y ocas de Navidad, magistralmente retratados por Dickens (“Cuentos de Navidad”, 1843). En el mismo año, Andersen proporciona a su “Pequeña cerillera” una visión idílica de una cena navideña. También nuestro Carpanta soñaba con pollos.

Mark Twain ofrece conejo o liebre a su Huckleberry Finn.

POSTRES

Cascanueces acaba en “Dulcilandia” . Roald Dahl junto con Tim Burton llegan al delirio en “Charlie y la fábrica de chocolate” o la enorme tarta de chocolate que la malvada señorita Transbull obliga a comer al compañero de “Matilda”.

También aparece el té en la merienda con Lewis Carroll, “Alicia” o en las aventuras de “Guillermo el travieso” o “Mary Poppins”.

CENAS

Aparecen en los cuentos comidas “raras” para la España de “Marcelino pan y vino”: Heidi cenaba raclette, también aparecen los spaguetti italianos o los arroces tres delicias chinos o las hamburguesas.

Tal como comenzó, ha terminado... con un cuento

Comienza un turno de preguntas en las que se plantea que los países invadidos pierden o truncan su tradición oral algo que ocurre también en la emigración y que probablemente explique la fuerza de la tradición británica.

Pasamos a la cocina donde elaboraremos dos de las recetas que Teresa Durán traduce en su libro sobre las fantásticas recetas de Roald Dahl: caramelos peludos y costillitas de Hansel y Gretel.

Regino nos explica el proceso anterior que han seguido con el costillar, cuya elaboración excede el tiempo de las sesiones. Alfonso continúa con la explicación de los caramelos peludos, hechos con cabellos de ángel. Teresa apostilla sobre las recetas, ya que las hicieron y anotaron conforme traducían el libro.

Los grupos se entregan a la tarea del horno con las costillas y simultáneamente, la sotén con el caramelo, que resulta indomable en ocasiones como algunas melenas. Pero al final, todo sale, los caramelos y las deliciosas costillas que se envasan o prueban poco antes de despedirnos en uno de los días de lluvia más felices.


2 comentarios:

isabel dijo...

!y el cuento de la lechera!, también la leche es un alimento que no solo se utiliza tal cual si no que sirve de componente y aderezo en algunas salsas, platos y sobre todo postres. Hay muchas referencias a ella en los cuentosp;por ejemplo, Caperucita llevaba en la cesta miel ...y leche.
Magnífico trabajo.
Isabel

Miguel Calvillo dijo...

Llevas razón, Isabel. Es que la lista de ingredientes se ve que no hay quien la complete. ¡Tanta es!

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